jueves, 7 de marzo de 2013

Reparaciones de emergencia

Ya sea por olvido de la herramienta adecuada o por imposibilidad de encontrar un taller, ahí van unos cuantos truquitos que nos pueden sacar de un apuro.



Rotura de cadena
En viajes largos es una posibilidad que hay que prever. Para reparar la cadena necesitaremos un troncha-cadenas, pequeña herramienta que apenas pesa, y un par de eslabones de repuesto (que han de ser exactamente del mismo modelo que el de nuestra cadena).
Primero eliminaremos el o los eslabones afectados. Para ello se fija la cadena en un hueco que hay en el troncha a tal efecto, a la altura de los eslabones a separar. El puntero de la herramienta estará aflojado. Siempre actuaremos sobre el eslabón exterior más próximo a la rotura (los eslabones normalmente se eliminan o sustituyen por pares eslabón exterior-eslabón interior). En cualquier caso se trata de dejar la cadena con un extremo con eslabón exterior y otro con eslabón interior, para intercalar ahí nuestro par de repuesto. Empezamos a apretar el puntero-tornillo con cuidado de que coincida exactamente con el pasador que pretendemos sacar. Cuando empiece a empujar el pasador notaremos la presión e iremos atornillando suavemente. Lo fundamental es que el pasador no salga del todo y quede metido en la placa exterior del lado hacia donde es expulsado. Si se nos sale será imposible volverlo a meter y habremos perdido un par de eslabones más. Remplazamos el par de eslabones dañados por el de repuesto usando de nuevo el troncha-cadenas, esta vez para unir el eslabón interior de este par con el eslabón exterior que hemos dejado libre en la cadena. Se hacen coincidir ambos eslabones en su posición lógica y se empuja el pasador con el puntero del troncha poco a poco hasta que una los eslabones. Con nuestro par de repuesto unido a la cadena repetimos la operación en su otro extremo para cerrarla.

Si no tenemos eslabones de repuesto no pasa nada. Eliminamos y empalmamos la cadena perdiendo un par de eslabones. Esto significa que no podremos usar relaciones plato-piñón que tensen mucho la cadena. Por cierto, esta es la razón por la que debemos montar la cadena con un par de eslabones de más antes que demasiado justa cuando la cambiemos.
También existen eslabones de cierre rápido manual. Para usarlos sólo tenemos que dejar los dos extremos de la cadena con eslabón interior y empalmarla con uno de estos eslabones, que son exteriores. La verdad es que son bien prácticos.

Eslabón de cierre rápido
Finalmente, si no tenemos trocha-cadenas, podemos jugárnosla con un clavo de un diámetro un pelín inferior al del pasador, una piedra que usaremos de martillo, y un buen soporte donde apoyar sólidamente el eslabón a tronchar y que permita a su vez salir el pasador por el lado opuesto. Me ahorro explicar este salvaje método que creo que todo el mundo va a entender, y que por cierto no conozco a nadie que lo halla probado.
En todos los casos, hay que tener mucho cuidado de no olvidar pasar la cadena antes de cerrarla por el interior del triángulo trasero del cuadro y las roldanas del desviador si en algún momento la hemos sacado, un error tonto que puede ocurrir fácilmente. Además, una vez cerrada, hará faltar hacer algunos movimientos suaves de torsión en la parte reparada, hasta que los pasadores se ajusten bien, pues de lo contrario habrá un punto de rigidez a ese nivel que saltará en los piñones.



Rotura de desviador
En caso de rotura del desviador trasero tendremos que desmontarlo e ir a piñón fijo, cual fixero cicloturista. Dependiendo del terreno elegiremos la combinación plato/piñón más polivalente, teniendo en cuenta que es mejor dar pedales de más e ir despacio, que fijar un gran desarrollo y tener que dar pedales de pie a menudo, lo que no es nada recomendable con alforjas. En un terreno normalito, sin grandes desniveles, pienso que el plato mediano (normalmente un 32 ó 34) con un piñón intermedio (18 ó 20 depende del cassette) es un buen compromiso. El caso es que hay que elegir una combinación, porque una vez tomada la decisión tendremos probablemente que acortar la cadena en consecuencia, ya que no disponemos del tensor de cadena del desviador, como podéis ver en la imagen. Si el desviador no funciona pero no impide la transmisión (por ejemplo si se rompe el muelle interno del cuerpo o el cable y no tenemos de repuesto), podemos intentar buscar un sistema para dejarlo bloqueado en el piñón elegido y no necesitaríamos acortar la cadena, y hasta podríamos jugar con el cambio de los tres platos.

Acortando la cadena (fuente: bike Boo Boos)
Si se rompe el desviador delantero es menos grave. Lo desmontamos y dejamos la cadena en el plato intermedio. No tendremos que acortarla pues seguimos teniendo el desviador trasero que actúa de tensor y además podemos usar todos los piñones excepto los de los extremos, aunque crucemos un poquito la cadena.



Arreglar pinchazos sin parches
Si por la razón que sea no tenemos parches ni cámara de repuesto, o tenemos un reventón y el agujero en la cámara es demasiado grande para un parche, que no cunda el pánico. Aquí os propongo dos reparaciones de emergencia que nos permitirán llegar al pueblo más cercano (ojo, no las he probado)
La primera consiste en hacer un nudo en la cámara a nivel del pinchazo. He visto otra versión de este método que consiste en cortarla por donde está el pinchazo y luego empalmarla con un nudo. Supongo será para que el nudo sea menos aparatoso. En cualquier caso, se monta de esta guisa, se hincha, y a rodar después de rezar un padrenuestro para que la cosa aguante.
El segundo caso, para una cámara realmente inutilizada, es más pintoresco aún. Consiste en montar el neumático rellenando el interior con hierba o paja bien apretada. Sí, habéis leído bien, consiste en sustituir el aire por hierba.
En ambos casos, si la rueda afectada es la trasera, es fundamental poner la cámara sana de la rueda delantera en la trasera, y hacer la chapuza en la rueda delantera, que soporta mucho menos peso.
También he leído que con pegamento tipo superglue se puede reparar un pinchazo perfectamente, pero claro, si llevas pegamento superglue probablemente llevarás parches.



Ruedas anti-pinchazos
A falta de presupuesto para unos neumáticos anti-pinchazos de gama alta, podemos cortar con un cuter una vieja cámara todo a lo largo por el interior, extirpar la válvula y alojar la cámara que vamos a montar en el interior de esta especie de funda. Montaremos esta cámara doble con cuidado para que todo quede en su sitio. Tendremos un neumático algo más pesado pero también más resistente a pinchazos.


Desgarro en neumático
Un desgarro pequeño y limpio se puede coser, según tengo entendido (por cierto, yo siempre uso la seda dental para coser material, es muy resistente e imputrescible).
Si hay erosión y la cámara queda al exterior, lo que provocaría una hernia, hay que tirar de chapuza. La más típica es desmontar el neumático e interponer entre el interior de este y la cámara a nivel del desgarro una tira de cartón de tetrabrik, recortándola con un generoso margen. También sirve un trozo de envoltorio de aluminio tipo bolsa de patatas o chocolatina, que es más resistente de lo que parece. Lo que puede no ir bien es un trozo de cámara vieja, pues también podría herniarse.
En caso de desgarro extremo tenemos un último recurso: cortar una cámara de repuesto y vendar fuertemente y con amplio margen la zona afectada. El nudo de esta venda de goma debe quedar lógicamente hacia el interior de la llanta. Por supuesto, si llevamos frenos V-Brake tenemos que olvidarnos de ellos (de los de la rueda afectada solamente claro): dejamos las levas abiertas y bloqueadas lo más separadas posible de la llanta o las desmontamos.



Rotura de radios
No llevamos radios de repuesto (suspenso de nuevo) y se nos rompe uno. Sacamos el extremo que queda roscado a la llanta desenrroscándolo y el otro, si no lo podemos sacar (por ejemplo los de la rueda trasera del lado del cassette), lo “enrrollamos” a su radio vecino o lo cogemos a este con cinta aislante o esparadrapo.
Por ahí he leído que se puede reparar un radio roto por el extremo del lado acodado (se suelen romper por los extremos) de la siguiente manera: se saca el trozo del lado del codo (el que va al buje), se dobla haciendo un ganchito el extremo del segmento que queda (el del lado de la tuerca que va a la llanta), y unimos este ganchito con el agujerito del buje que ha quedado libre con un alambre o una liga de plástico. El principal problema que veo es que no creo que se pueda doblar el extremo de un radio 180° para formar un gancho sin riesgo de rotura.



Transportín
Esta idea es de mi cosecha, así que, al menos que yo sepa, no está comprobada. Necesitamos llevar el kit McGyver (que jamás debemos olvidar, ver más abajo). A falta de poder soldarlo, pienso que se puede entablillar mediante 3 ó 4 radios (que debemos llevar de repuesto) o alguna varilla de metal que encontremos al borde de la carretera. Los ponemos a lo largo de la varilla rota, los sujetamos con un poco de cinta aislante, simplemente para sostenerlos, y vendamos el conjunto fuertemente con una espiral de alambre (pienso que sería suficiente con unos tres centímetros a nivel de la rotura). Por último, añadimos un vendaje extra de cinta americana. Unas ligas de plástico también podrían reforzar el conjunto. Si tenemos abrazaderas de fontanero nos olvidamos del alambre y encima lo bordamos. No sé hasta que punto este entablillado podría aguantar el peso de unas alforjas, pero nada se pierde por probar. Si llevamos dos transportines (trasero y delantero), aligeramos el transportín roto a costa del otro todo lo posible.
Otra situación chunga es que se nos rompa el tornillo inferior que fija el transportín a la patilla del cuadro, porque no podremos sacar la parte del tornillo que ha quedado en la rosca de este. Para prevenir esto he aquí un truquito: sustituir estos tornillos allen por otros de cabeza hexagonal y roscarlos con la cabeza del lado de la rueda. Del lado del transportín los apretamos con una tuerca. Así, en caso de rotura, siempre podrá sacarse (si no nos hemos olvidado la llave apropiada claro)



Rotura pedalier
Por último, supongamos una situación rara pero chunga total: casca el pedalier o una biela (lo de la biela lo he visto personalmente, aunque parezca increíble). O casca algo que nos impide dar pedales. Antes que tirar empujando la bici, os propongo emular a Karl Drais, el inventor de la draisienne, que es el antepasado de nuestra querida bicicleta. Bajamos el sillín a la altura adecuada, quitamos los pedales para que no estorben y hacemos como el tipo de la imagen.

Si os parece ridículo pensad que Karl Drais batió el primer récord el 12 de junio de 1817 con su máquina recorriendo 14,4 km en una hora. Además, si nos pilla bajando un puerto, no tendremos ni que “patear”.


Kit McGyver
Se os puede olvidar todo, pero nunca el kit McGyver. El mío se compone de:
  • cinta americana (es una cinta ancha de tela engomada super resistente),
  • alambre,
  • cinchas de plástico de varios tamaños, del tipo de las que usa la policía para ahorrarse las esposas,
  • plaquitas de acero perforadas rectas, en angulo y en angulo perpendicular, de varios tamaños,
  • un par de abrazaderas de metal tipo fontanero,
  • un tubito de pegamento tipo superglue en gel (más práctico).
Como todo el mundo sabe, los del Titanic olvidaron este kit.


fuente: no sin mi bici

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